República Dominicana se abstiene en la ONU sobre el embargo a Cuba y marca un giro en su diplomacia

La República Dominicana se abstuvo este miércoles 28 de octubre en la votación de la Asamblea General de las Naciones Unidas sobre la resolución que reclama el fin del embargo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos a Cuba. Es la primera vez que el país toma esa posición, después de no participar en la votación del año pasado.
La resolución fue aprobada con 130 votos a favor, 17 en contra y 25 abstenciones. Aunque el texto salió adelante por trigésima cuarta ocasión desde 1992, lo hizo con el respaldo más bajo de los últimos 20 años, una caída que refleja un cambio en las posturas de América Latina y el Caribe.
El resultado y el cambio frente a 2025
La comparación con el año anterior muestra la magnitud del giro. En 2025, la misma resolución recibió 165 apoyos, siete votos en contra y 12 abstenciones. Este año perdió 35 votos favorables, los votos en contra pasaron de siete a 17 y las abstenciones se duplicaron con creces, de 12 a 25.
La resolución, titulada «Necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos de América contra Cuba», es un texto no vinculante que La Habana presenta cada año desde 1992. No obliga a Estados Unidos a levantar el embargo, que mantiene sobre la isla desde 1960, pero cada votación se lee como un termómetro del apoyo internacional a la posición cubana.
Este año el termómetro marcó un descenso claro. La Asamblea General volvió a rechazar el embargo, como lo ha hecho en las 34 ocasiones en que se ha votado el texto, pero el respaldo se redujo de forma notable y el grupo de países que votaron en contra creció.
Quiénes votaron cómo
El cambio más visible se dio en América Latina. Argentina, Colombia, Costa Rica, Ecuador y Paraguay votaron en contra de la resolución, sumándose a Estados Unidos e Israel. Colombia había respaldado el texto el año pasado, mientras que Ecuador y Costa Rica pasaron de la abstención al voto en contra.
Junto a ellos rechazaron la propuesta Hungría, Marruecos, Ucrania y los Emiratos Árabes Unidos, entre otros, hasta completar los 17 votos contrarios.
Del otro lado, Chile, Honduras y Perú, que en el pasado votaron a favor, esta vez se abstuvieron. República Dominicana se sumó a ese grupo, junto a Alemania, Grecia e Italia y otros Estados europeos que optaron por no definirse en ninguno de los extremos.
El movimiento regional tiene una lectura común en los reportes diplomáticos: varios gobiernos latinoamericanos con buenas relaciones con la administración del presidente Donald Trump ajustaron su voto en la dirección de Washington. La votación estuvo antecedida por una activa ofensiva del gobierno estadounidense para desalentar los apoyos a la isla, en particular tras la emisión de órdenes ejecutivas con sanciones a quienes vendieran petróleo o establecieran comercio con Cuba.
La primera abstención dominicana
Para República Dominicana, la abstención es una posición nueva. En 2025 el país no participó en la votación. Esta vez sí estuvo presente y optó por no votar ni a favor ni en contra, alineándose con el grupo de naciones que buscaron un punto intermedio.
Los reportes sobre la votación interpretan el movimiento como una búsqueda de equilibrio en la política exterior dominicana: evitar alinearse de una vez con ninguna de las partes en un asunto que enfrenta a Washington y La Habana. Esa lectura, sin embargo, es de los analistas y de la cobertura diplomática; hasta ahora no se ha conocido una explicación oficial de la Cancillería dominicana sobre los motivos de la abstención.
Lo que sí está claro es el hecho: el país pasó de la ausencia a la abstención, en una votación en la que varios de sus socios regionales también cambiaron de postura. Es un giro discreto, sin discursos encendidos, pero con un mensaje diplomático legible: Santo Domingo prefiere no quedar atado a ninguno de los dos extremos.
Venezuela, sin voto
Un caso aparte fue Venezuela, que ni siquiera pudo participar en la votación. El país tiene suspendido su derecho a voto en la Asamblea General por atrasos en el pago de sus cuotas a las Naciones Unidas, conforme al artículo 19 de la Carta de la ONU.
Según una comunicación del secretario general de la ONU, António Guterres, emitida el 3 de septiembre de 2026, Venezuela debe realizar un pago mínimo de 123 millones de dólares para reducir su deuda por debajo del umbral que implica la suspensión y recuperar su voz en el foro.
Un texto sin carácter vinculante
La sesión en la que se votó la resolución se desarrolló en un contexto de creciente tensión entre Washington y La Habana. El embargo, vigente desde 1960, ha conducido a una crisis energética que agrava la situación humanitaria de la isla, según el propio relato de Naciones Unidas sobre la votación.
En su intervención ante la Asamblea General, el representante de Estados Unidos, Mike Waltz, rechazó la premisa misma del debate y sostuvo que la crisis cubana no deriva del embargo, sino del propio gobierno de la isla. Del lado cubano, el canciller Bruno Rodríguez Padilla defendió la resolución. El intercambio entre ambos, según los reportes, fue tenso y subió de tono en el pleno.
Nada de eso cambia el carácter del texto aprobado: es una resolución no vinculante. Su aprobación no obliga a Estados Unidos a modificar su política hacia Cuba. Su valor es político y simbólico, y por eso cada año se mide con tanta atención quién vota a favor, quién en contra y quién se abstiene.
Lo que sigue
La votación deja dos preguntas abiertas para República Dominicana. La primera es si la Cancillería explicará en los próximos días las razones de la abstención o si dejará que el gesto hable por sí solo. La segunda es si esta posición anticipa una línea más amplia de la diplomacia dominicana en los foros multilaterales, donde el país ha buscado en los últimos años mantener buenas relaciones tanto con Washington como con sus vecinos del Caribe.
Por ahora, el dato concreto es el voto: 130 a favor, 17 en contra y 25 abstenciones, con República Dominicana entre quienes se abstuvieron por primera vez. En una votación que se repite cada año desde 1992, esa es la novedad que queda registrada.
Foto: Pexels
Fuente: Las Noticias Dominicanas
Fuente: Naciones Unidas
Fuente: El Seis
