República Dominicana será sede del XV Encuentro de la Red Iberoamericana y del Caribe de Mejora Regulatoria

La República Dominicana se convertirá esta semana en el centro regional del debate sobre cómo hacer más simple y eficiente la gestión del Estado. El país será sede del XV Encuentro Ordinario de la Red Iberoamericana y del Caribe de Mejora Regulatoria, un foro que reunirá los días 15 y 16 de octubre a representantes de más de 20 países y de organismos internacionales para intercambiar experiencias y soluciones prácticas orientadas a fortalecer los sistemas de mejora regulatoria.
El evento tendrá lugar en las aulas de la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (PUCMM) y contará con el Ministerio de Administración Pública como institución anfitriona. Será un espacio donde funcionarios, expertos y representantes del sector privado compartirán lo que funciona y lo que no a la hora de reducir trabas burocráticas y mejorar la calidad de las normas que rigen la vida económica y social.
Un foro con presencia de tres continentes
La magnitud del encuentro queda clara con solo revisar la lista de participantes. De forma presencial y virtual estarán delegaciones de Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, España, Guatemala, México, Panamá, Paraguay, Perú, Portugal y Uruguay, además de Alemania, Filipinas y Reino Unido.
A ellos se sumarán expertos de organismos internacionales y del sector privado, lo que convierte a Santo Domingo, durante dos días, en un punto de encuentro entre América Latina, el Caribe y Europa en torno a un tema que impacta directamente la vida de los ciudadanos: la calidad de las regulaciones.
La mejora regulatoria no es un concepto abstracto. Se trata del conjunto de políticas y herramientas que buscan que las normas del Estado sean claras, necesarias y fáciles de cumplir, evitando cargas innecesarias para las empresas y los ciudadanos. Cuando funciona bien, se traduce en trámites más rápidos, menos papeleo y un mejor ambiente para invertir y emprender.
Sigmund Freund presentará el capítulo dominicano
Uno de los momentos destacados del encuentro será la presentación del capítulo de República Dominicana en la obra «Mejora Regulatoria en América Latina», la primera publicación colectiva que analiza de manera sistemática la política de mejora regulatoria en la región. La presentación estará a cargo del ministro de Administración Pública, Sigmund Freund.
Que el país tenga un capítulo propio en esta publicación regional es una señal del avance que la República Dominicana ha logrado en esta materia en los últimos años. El Ministerio de Administración Pública ha impulsado iniciativas de simplificación de trámites y de revisión de normas que buscan hacer más ágil la relación entre el Estado y los ciudadanos.
La obra colectiva permitirá comparar experiencias entre países y extraer lecciones sobre qué modelos de mejora regulatoria han dado mejores resultados en contextos similares al dominicano.
Inteligencia artificial en la agenda
El programa del encuentro combina conferencias magistrales, paneles, diálogos técnicos, el reconocimiento de experiencias innovadoras y talleres prácticos. Entre los temas que se abordarán figuran la inteligencia artificial aplicada a la mejora regulatoria, un asunto de plena actualidad.
El uso de herramientas de inteligencia artificial en la gestión pública abre posibilidades como el análisis automatizado de normas, la detección de trámites redundantes y la atención más rápida a los ciudadanos. Sin embargo, también plantea desafíos sobre transparencia, protección de datos y la necesidad de mantener el criterio humano en las decisiones que afectan derechos.
Que este tema forme parte central de la agenda muestra que la región no quiere quedarse atrás en la discusión sobre cómo la tecnología puede servir a un Estado más eficiente, sin perder de vista las garantías de los ciudadanos.
Simplificación administrativa y evidencia
Otro eje del encuentro será la simplificación administrativa y regulatoria, es decir, la revisión de los trámites y requisitos que el Estado exige para reducir aquellos que no aportan valor. Para las pequeñas y medianas empresas dominicanas, cada trámite simplificado significa tiempo y dinero ahorrados.
También se discutirán los fundamentos del ciclo regulatorio y el uso de evidencia en la elaboración de normas. La idea es sencilla pero poderosa: las regulaciones deberían diseñarse con base en datos y análisis de impacto, no por inercia o costumbre. Cuando una norma se crea con evidencia, es más probable que cumpla su objetivo sin generar costos innecesarios.
La agenda incluye además la mejora regulatoria a nivel subnacional y la coherencia entre los distintos niveles de gobierno, un reto importante en países donde municipios y gobierno central imponen requisitos que a veces se duplican o contradicen.
Medir y comunicar resultados
Un punto que suele pasarse por alto en las políticas públicas es la medición de resultados. El encuentro dedicará espacio a cómo medir, comunicar y demostrar los efectos de la mejora regulatoria, porque una reforma que no se puede evaluar difícilmente se puede mejorar.
Para la República Dominicana, ser sede de este encuentro representa una oportunidad de proyectar los avances logrados y, al mismo tiempo, de aprender de las experiencias de países que llevan más camino recorrido. La presencia de delegaciones europeas y asiáticas amplía el horizonte de comparación más allá de la región.
Al final, lo que está en juego es algo muy concreto para cada dominicano: un Estado que regule mejor es un Estado que estorba menos y sirve más. Menos filas, menos papeles, normas más claras y decisiones más rápidas. Ese es el horizonte que este encuentro busca acercar, y Santo Domingo será por dos días el lugar donde la región discute cómo llegar a él.
