Huelga de 48 horas en San Francisco de Macorís entra en su segundo día con amplio acatamiento

San Francisco de Macorís, provincia Duarte. La huelga de 48 horas convocada por el Colectivo de Organizaciones Sociales y Populares entró este martes en su segundo día en San Francisco de Macorís, Pimentel y Las Guáranas, con las organizaciones convocantes decididas a mantener la paralización hasta completar la jornada, a la espera de respuestas concretas de las autoridades a un pliego de demandas que lleva semanas sobre la mesa.
El paro, que arrancó el lunes, volvió a reflejarse en una ciudad con la actividad comercial reducida, la docencia suspendida y un amplio despliegue policial y militar en las calles, en medio de reclamos por el costo de la vida, los apagones y obras públicas prometidas que siguen sin terminarse.
Un primer día de acatamiento masivo
Durante la primera jornada, recorridos por distintos puntos de la ciudad constataron un acatamiento superior al 80 por ciento, mientras el vocero del movimiento, José Mercado, aseguró que el respaldo superó el 90 por ciento en los diferentes sectores y que la docencia quedó totalmente detenida en los centros públicos y privados de San Francisco de Macorís y de toda la provincia Duarte.
La jornada sumó a comerciantes, choferes, motoconchos y transportistas de carga, y el transporte interurbano se redujo de manera notable. La Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), en su recinto de San Francisco de Macorís, suspendió las labores docentes y administrativas durante el paro, una medida que su Dirección General, encabezada por Rosa Francia Burgos, justificó en la necesidad de salvaguardar la integridad física de la comunidad universitaria y los bienes de la institución.
Hacia la tarde del lunes se registraron quemas de neumáticos y enfrentamientos entre agentes policiales y manifestantes en sectores populares como Las Flores, San Martín, Pueblo Nuevo, Vista del Valle y Las Espínolas, además de movilizaciones en la carretera de Cenoví, en dirección a la autopista Duarte, y en el municipio de Villa Tapia.
Las demandas: luz, agua, combustibles y obras pendientes
La huelga no nació de un día para otro. El movimiento fue anunciado formalmente el pasado 5 de octubre, tras una asamblea unitaria que reunió a más de 150 delegados de organizaciones sociales, campesinas, juveniles, religiosas y sindicales, y después de que venciera sin respuestas concretas el plazo dado por los convocantes tras entregar un pliego de demandas en el Ayuntamiento y en la Gobernación Provincial.
En el centro de los reclamos están el alza de la tarifa eléctrica y los apagones constantes, los precios de los combustibles y la carestía de la canasta familiar, así como la falta de agua potable en numerosos sectores. A eso se suma la exigencia de obras que la población considera impostergables: la avenida de circunvalación, la carretera San Francisco de Macorís–Río San Juan y la reactivación del programa de asfaltado en los sectores populares.
Los convocantes denuncian, además, el incumplimiento de acuerdos firmados tras movilizaciones anteriores y alegados abusos policiales contra moradores y dirigentes comunitarios, señalamientos que forman parte del pliego entregado a las autoridades y que cuentan con el respaldo de la Coordinadora Popular Nacional y de la Coalición de Organizaciones Sociales, Ambientalistas y Populares del Cibao.
Tensión por el despliegue policial y militar
La víspera del paro ya había dado señales de tensión: el domingo, los organizadores suspendieron una caravana y concentración de motoristas ante la fuerte presencia policial y militar en la ciudad, al alegar que tenían informes sobre una supuesta infiltración de grupos antisociales destinada a justificar la represión y responsabilizar a los convocantes de cualquier desorden.
Durante la jornada del lunes, la Coordinadora Popular Nacional responsabilizó al gobierno del presidente Luis Abinader del ambiente de tensión que se vive en el municipio y exigió plenas garantías para el ejercicio del derecho constitucional a la protesta. Mercado, por su parte, condenó lo que definió como una militarización de la ciudad y advirtió que las manifestaciones se recrudecerían. Del lado oficial, la Policía Nacional ha sostenido que su presencia en las calles busca garantizar el orden público, proteger los establecimientos comerciales y preservar el derecho de los ciudadanos a manifestarse de manera pacífica.
El pulso se extiende por la región
El malestar no se limita a la provincia Duarte. Productores arroceros de Nagua y del paraje Rincón de Molinillo realizaron bloqueos viales en reclamo por las deudas que afectan a los agricultores del país, en un contexto de preocupación por los efectos de la apertura comercial sobre la producción nacional.
Este mismo martes, la provincia Hermanas Mirabal inicia su propia jornada de protesta en Salcedo, convocada para el martes y el miércoles, con un pliego de 20 reclamos presentado por organizaciones como el Movimiento de Unidad Popular de Salcedo (MUPAS), cuyo vocero, Rafael Ramos, ha insistido en que las comunidades llevan años esperando soluciones. Dirigentes regionales han adelantado que municipios como Licey y Navarrete podrían sumarse a las movilizaciones en los próximos días.
Lo que está en juego
Para el comercio francomacorisano, dos días de actividad reducida en plena segunda mitad de octubre representan un golpe sensible, y entre los comerciantes crece la preocupación por el impacto económico de la paralización. Al mismo tiempo, los convocantes insisten en que la huelga es la respuesta a años de promesas incumplidas y a la falta de respuestas concretas al pliego entregado a las autoridades.
Al cierre de esta edición, las autoridades no habían divulgado un balance oficial de incidentes de la jornada y los organizadores mantenían su llamado a completar el paro de 48 horas. Lo que ocurra en las próximas horas —la apertura de una mesa de diálogo o el anuncio de nuevas jornadas de protesta— dependerá de si el Gobierno ofrece las respuestas concretas que San Francisco de Macorís dice estar esperando.
Fuente: Teleradioamérica
